Volver

Cada vez que, durante los pasados meses, esta canción de Benjamin Biolay se ha cruzado en mi camino he pensado que era hora de volver a retomar este blog y parece que hoy, por fin he encontrado el impulso para volver. Afortunadamente, no vuelvo, como cantaba Gardel, con la frente marchita…, total, solo han pasado unos pocos meses de ausencia provocada por una intensa vagancia…

 

Je me souviens du gout des gens…

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Tom Waits – All the World is Green

Todo el mundo tiene, al menos, un lugar preferido… ese sitio al que le gusta ir de vez en cuando y donde siempre se encuentra bien. Pues yo tengo varios sitios preferidos… uno de ellos es un valle verde rodeado de montañas calizas que cuando mejor lucen es salpicadas de nieve de primavera, porque el contraste entonces es espectacular…  Hoy, me he dado un paseo por ese valle y aunque no todo era verde, ese color predominaba y en un momento me dio por tararear All the World is Green… una canción en la voz rota de Tom Waits publicada en su álbum Blood Money (2002), pero que yo realmente escuché por primera vez en la película de Isabel Coixet, La vida secreta de las palabras.

 

Maybe when our story’s over
We’ll go where it’s always spring
The band is playing our song again
And all the world is green

Roo Panes – Lullaby Love

Una nana es una canción que te arrulla, que te relaja y te hace dormirte en el acto, sin embargo la nana en voz de este joven inglés, Roo Panes, creo que me provocará insomnio, ya que me apetece escucharla una y otra vez hasta la mañana sin pensar para nada en dormir… no sé si por los arreglos de cuerda (incluyendo la guitarra de 12 cuerdas que el muchacho toca), o por su voz que me impulsa a la introspección…

When this heart’s too old for dreaming, that’s when I hear the angels sing your lullaby…

Lincoln Durham – Bleed until you Die

El día promete, no solo por el cielo libre de nubes, sino por haber descubierto, ya bien temprano hoy, un nuevo artista y una canción que me han hecho ilusionarme para empezar bien el día. Normalmente, en las mañanas que tengo libres, mientras hago un repaso a las redes sociales, prensa, etc., me voy poniendo de fondo toda la música que me encuentro por el camino a ver si escucho algo que me guste; hoy le he dado al play en un vídeo de VuHaus y de repente una música pelín chirriante ha empezado a sonar para transformarse al poco en algo muchísimo más interesante que me ha llamado la atención, así que le he prestado atención al vídeo y sorpresa, me encuentro a Lincoln Durham, un “one man band” con una guitarra potente y una voz  peculiar (rota, desgarrada, histriónica…), que se describe como una “Southern-Gothic Psycho-Blues Revival-Punk One-Man-Band que no toca bien con otros”

 Aquí el enlace a VuHaus (no he podido incrustrar el vídeo):

https://www.vuhaus.com/videos/lincoln-durham-bleed-until-you-die

 

 

Born to be buried, born to cry

Gracias a la Vida

Hay una escuela de pensamiento que considera que para ser feliz hay que dedicar unos minutos diarios a agradecer aquello que la vida nos da. En este momento yo podría dar las gracias por las ricas tostadas del desayuno o por la vista de las montañas nevadas desde mi ventana, sin embargo creo que hoy lo más adecuado sería agradecer al destino que hizo que, en un día como hoy, dos de las personas más maravillosas que conozco nacieran en países ajenos al mío  y el azar nos llevase a encontrarnos, ya que el simple hecho de haber tenido la ocasión de conocerles ha enriquecido mi vida muchísimo, así que más apropiado que cualquier versión del cumpleaños feliz es este Gracias a la Vida.

Hay infinitas versiones de este Gracias a la Vida, original de Violeta Parra, aunque Mercedes Sosa y Joan Baez han hecho las versiones que mejor conozco, para hoy me quedo con la actuación de Joan Baez, acompañada de Nano Stern, en la celebración de su 75 aniversario el año pasado.

Gracias a la vida que me ha dado tanto

Me dio el corazón que agita su marco…

Paco Ibáñez – Como Tú

Hoy empecé el día tarareando el Castillos en el Aire de Alberto Cortez y, de repente, sentí nostalgia de cantautores nacionales y no pude resistirme a una necesidad imperiosa de escuchar a Paco Ibáñez, de volver a disfrutar de su arte musicando poemas. Mi primer encuentro consciente con este músico valenciano, que tanto ha ayudado a difundir la poesía nacional de todas las épocas, fue de la mano de su adaptación del Palabras para Julia de Goytisolo (¡por supuesto! aunque pronto dejaría de ser mi favorita derrotada por la versión de  Los Suaves), y aunque es cierto que durante tiempo no me molesté en escuchar más canciones suyas, en el momento que dejé de lado la obsesión por centrarme en una única canción comencé a prestar atención al resto de su obra y, sorprendentemente, una gran parte de sus canciones las conocía de escuchárselas cantar a mi madre cuando era una niña y de repente impactaban en mi mente y les encontraba un sentido y un sentir y poco a poco fui coleccionando un montón de nuevas favoritas. Aunque si alguien me forzase a elegir, este poema de León Felipe, concretamente en su versión del año 1969 en el Olympia, es la canción que siempre busco la primera y que más veces he escuchado de todas las suyas…

Así es mi vida,
piedra,
como tú…

Isaac Gracie – All in my Mind

Imaginaos que una noche llegáis tarde a casa, cansados de todo un día actuando como turistas, os dejáis caer en el sofá, suspirando porque por fin habéis dejado la lluvia en el exterior y ya no  hay obligación de hacer nada más y de repente, alguien pone música y lo que suena es una canción de esas que parece ajustarse completamente al momento, que encandila y cuando termina, se merece un suspiro colectivo…

Isaac Gracie, inglés, jovencísimo (22 años, creo), hijo de poetisa, con sus genes predispuestos a conseguir buenas letras, fue mi descubrimiento musical de la semana pasada y esta canción casi se convirtió en la escucha compulsiva de ese momento de relajación obligatorio al final de cada día.

 

I know you know I’m trying to find the words to say …

Charlie Cunningham – Minimum

Con los termómetros desplomados al mínimo creo que es necesario empezar el día con algo cálido, como una ración de guitarra acústica a cargo de un británico formado con maestros de flamenco sevillanos que, además, hace canciones de esas que, a mí, me calientan el alma, Charlie Cunningham, cuya música alguien ha descrito como:

It wanders into your head with its charm and likeability but leaves you stunned with how it envelopes you in its warmth.

Elliot Murphy – A touch of Kindness

Hubo una época en que Elliot Murphy se prodigaba bastante por Asturias, donde entró en contacto con músicos de la región con los que realizó colaboraciones y giras (Stormy Mondays, Dark la Eme) y ofreció conciertos incluso en pueblos pequeños como el mío. Si busco, seguro que todavía encuentro la entrada para su concierto al que nunca fui… es más, nunca he podido ir a un concierto suyo, a punto estuve en 2014, pero suspendió la gira y no nos ha vuelto a incluir  y eso que debe venir cada año (o casi).

Elliot Murphy es un americano, parisino de adopción, que lleva más de 4 décadas y 35 discos haciendo música de esa que es eterna y siempre suena bien y por la que no pasan los años. Fue considerado uno de los “nuevos Dylan” allá por los 70, pero pronto se convirtió en un expatriado con más éxito de crítica y público en Europa, donde lleva años asentado sin dejar de girar por pequeñas salas. Con fama de ofrecer conciertos muy intensos, acompañado de Olvier Durand desde hace más de una década, está considerado para muchos un cantautor legendario. A partir de la semana que viene volverá a estar por España, pero no cerca… Siempre me queda la opción de ver el documental que se hizo el año pasado sobre su figura, The Second Act of Elliot Murphy.

A little touch of kindness – for a start
A little bit of sweetness – it won’t tear you apart…